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domingo, 17 de marzo de 2019

En el Valle de Aburrá la congestión solo cambió de horario

Encontramos en varios estudios de médicos especialistas, universidades  y resultados de necropsias que en el valle de Aburrá se mueren las personas que nunca han fumado por problemas relacionados con los pulmones. Los niños y ancianos los mas perjudicados.  
El alcalde de Medellín busca solucionar la polución de la ciudad con medidas de pico y placa a todo tipo de vehículos por parejo sin tener en cuenta modelo o tiempo de uso y de paso contribuir a erradicar la anterior trágica estadística.
Los antioqueños siempre han sido muy visionarios en cuestión de medidas a futuro de su capital. Ejemplo de esto es cuando decidieron -en el momento que era una aldea-dejar una franja significativa a cada lado de la rivera del rio para desarrollar en el momento indicado su transporte masivo. 
Luego, cuando se decidieron por desarrollar el Metro, una de las principales visiones fue aportar a no contaminar su ambiente y optaron, primero por que fuera eléctrico y segundo, sacar de circulación los buses del centro de la ciudad.
Las vías dentro de la ciudad han tenido muy poco desarrollo, prácticamente no se han hecho nuevas ni se han construido puentes suficientes que descongestionen con el agravante de que los carros y motos son cada día más.
La cantidad de vehículos crece debido a que no salen de circulación los viejos, no se chatarriza con otro agravante que son los que mas contaminan. Entonces vemos buses, volquetas y camiones modelos 1960 hasta 2000. ¿Qué hace un vehículo de 59 años circulando por Medellín o el valle de Aburrá? Y esto genera en el burgomaestre medidas contra vehículos con modelos mucho más recientes. 
Las medidas para que el valle de Aburrá supere la crisis actual de polución deben ser en otro sentido. Primero, sacar de circulación del valle a los vehículos tan viejos que por mucho que los afinen mecánicamente ya no dan mas y segundo exigir a Ecopetrol que nos venda combustible con estándares de calidad superiores. Mejor dicho, que no nos venda ACPM contaminado. 
Pico y placa como el actual, desde las 5 am va en contra de derechos como la educación, trabajo y libre locomoción. Muchos habitantes del valle de Aburrá llevamos en nuestro vehículo a nuestros hijos a estudiar, la esposa al trabajo para luego irnos a trabajar. 
Muchos países como Japón han tomado medidas más drásticas como por ejemplo construir modernos sistemas de transporte masivo, pero con alta dosis de confort y nopermitir la circulación en su territorio de motores que trabajen con ACPM y apuntan en un futuro cercano a que sus vehículos sean eléctricos. Pues allá en esos países lejanos toman medidas a futuro, no las electorales cada 4 años. 
Por lo anterior, necesitamos líderes muy organizados con proyectos y acciones que solucionen los problemas ambientales a futuro, que las medidas sean de proyectadas y que no sean a corto plazo como paños de agua tibia. 
Lo traumático y desgastante de las medidas de esta administración es que sus funcionarios parece que no fueran al centro de la ciudad, a la autopista, a la avenida regional, a la periferia para que observaran buses, camiones y volquetas viejos contaminando a diestra y siniestra. Asimismo, entre las 10 pm y 5 am -todos los días- las fábricas del sur y norte del valle de aburra prenden maquinas y botan al ambiente bastante cantidad de humo contaminante y cada rato se ve el rio medellín y varias quebradas afluentes corriendo de diferentes colores por curtimbres arrojadas a ellas.  
Cuando chocan principios como el derecho al medio ambiente sano con derecho al trabajo, libre locomoción o a la educación nos da la impresión de que las medidas no son las adecuadas. Entonces, para solucionar estos conflictos -entre principios- se debe acudir a la ponderación. 
En el valle de Aburrá el taco solo cambió de horario, los carros viejos contaminando muy campantes. Y, los buses nunca salieron del centro de la ciudad.



martes, 21 de noviembre de 2017

Cerro Matoso. En espera de justicia

Cerro Matoso en espera de justicia La historia recordará que el 30 de marzo de 1963 la Nación suscribió con Richmond Petroleum Company, para que explotara níquel en un área de 500 hectáreas del departamento de Córdoba por un término de 30 años. Que en 1979 el Gobierno de Julio César Turbay le dio una concesión a las compañías Conicol S.A y Billington Overseas Ltda. para la extracción de metales a cielo abierto en el Cerro Matoso. Además que el doctor Ernesto Samper amplió el área de concesión para extracción minera, pasando de 545 hectáreas a más de 52 mil localizadas en los municipios de Montelíbano, Puerto Libertador y Planeta Rica en Córdoba. Y por último que el 28 de diciembre de 2012, el presidente Juan Manuel Santos decidió extender el contrato hasta el año 2029 y anunció que “gracias a la experticia de la compañía, el país obtendría mayores beneficios económicos y sociales.” El níquel es un metal duro, blanco-plateado, que tiene propiedades para combinarse con otros metales y formar mezclas llamadas aleaciones. Algunos de los metales con los cuales se combina son el hierro, cobre, cromo y cinc. Estas se usan para fabricar monedas y joyas. Además se usa para fabricar acero inoxidable. Hasta acá no hay problema. El lio está en su extracción, almacenamiento, desecho y transporte. Puede por aire o por las fuentes hídricas llegar en grandes cantidades a los seres humanos, enfermarlos, modificar su ADN y hasta causarles la muerte. Por todo esto hay, desde luego, tensiones entre BHP Billinton y los trabajadores, extrabajadores, indígenas, nativos y colonos. Además ha habido durante años una serie de protestas, bloqueos y demandas por el medio ambiente, laborales, por enfermedades, por cambios en la jornada laboral. Así mismo la procuraduría a tenido entre ceja y ceja los contratos de esta concesión. Y el senador Jorge Robledo, les respira en la nuca a todos sus movimientos ambientales y laborales. En Estados Unidos la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) recomienda que los niveles de níquel en el agua potable no excedan 0.1 mg por litro. Afirma que el polvo de níquel de refinerías y el sulsulfuro de níquel son carcinogénicos en seres humanos. Así mismo, la OSHA (EE.UU) para proteger a los trabajadores ha establecido un límite de 1.0 mg de níquel/m3 para níquel metálico y compuestos de este en el aire del trabajo durante una jornada máxima de 8 horas diarias, 40 horas a la semana. Según la Agencia para las Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, su División de Toxicología y Ciencias de la Salud Humana de los Estados Unidos, en investigación desarrollada concluye que una manera para determinar si una sustancia química perjudicará a una persona es averiguar si la sustancia es absorbida, usada y liberada por el cuerpo. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) ha determinado que algunos compuestos de níquel son carcinogénicos en seres humanos debido a que es muy difícil una vez ingrese al organismo, ser eliminado. En 2012 el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, -a través del contrato de consultoría 543 con recursos provenientes del crédito IDS, firmado por el señor presidente Juan Manuel Santos-, desarrolla investigación cuyo objetivo fue: “elaborar un diagnóstico en salud ambiental con base en información secundaria disponible acerca de las condiciones ambientales que influyen en el perfil de morbimortalidad de la población colombiana, como base para la formulación de la Política Nacional de Salud Ambiental de acuerdo con en el documento Conpes 3550.” Se centró en: “Residuos peligrosos en Colombia y efectos en la salud. Contaminantes en cuencas y vertientes, calidad del aire y comparativo con países de Asia y África. Exposición aguda a sustancias tóxicas. Plomo en agua, suelos y sedimentos. Estudios de cadmio, cromo, arsénico, flúor, carbon y los e efectos en la salud, calidad del aire en ciudades Colombianas comparadas con ciudades de Norte América y Europa”. Sobre el Níquel concluyen que las minas a cielo abierto no producen daños irreparables. Inmediatamente y basado en este informe, a los pocos días el doctor Juan Manuel Santos les extiende el contrato hasta el 2029. En esta minuciosa y costosa investigación no se dieron por enterados que en los cabildos indígenas aledaños a la multinacional minera Cerro Matoso S.A. Los abortos son continuos, hay nacimientos de bebés con deformaciones congénitas: labio leporino y piel que se descascara. Mientras entre trabajadores se presenta: cáncer, perforaciones de tabique, dermatitis severa, sordera, asma, trastornos de columna y enfermedades de los ojos. En la hoja de advertencia que va adherida a los bultos que se exportan, se lee: “El Níquel es un material peligroso, puede producir cáncer, reacciones alérgicas cutáneas, es dañino para los pulmones tras exposición repetida o duradera; no inhalar polvo ni humo.” A los indígenas, colonos y moradores -incluidos trabajadores- les produce rasquiñas, dermatitis, ojos irritados, abortos, el cáncer, asma, artritis, la invalidez física, los infartos del corazón, niños que nacen con los dedos torcidos. Estudio de Medicina Legal –solicitado por la Corte Constitucional- concluye que mina de Cerro Matoso sería la causa de problemas de salud de los indígenas de la zona, Lo anterior dentro del litigio jurídico -que inició hace más de cinco años- entre BHP Billinton y moradores de la región aledaños a la mina. Si la Corte falla basada en el resultado de este estudio –que es lo más probable-, los moradores podrán estar tranquilos, llegará la justicia.

lunes, 27 de febrero de 2017

Cerro Matoso La justicia renga, cojea y no llega.

Las décadas de los años 60 y los 70 fueron declaradas por las Naciones Unidas como las que se dedicarían al desarrollo de los países subdesarrollados del tercer mundo. Efectivamente los de América tuvieron su empujón para tratar salir de su atraso y poder alcanzarlo como los del viejo continente. En vista que los países industrializados y desarrollados no practican la minería, se supone que por esta razón le compran a los subdesarrollados, primero para que estos tercermundistas crezcan económicamente y alcancen su anhelado desarrollo. Segundo, para cuidar el planeta del calentamiento global y tercero, porque no tienen este tipo de minerales. Sin embargo cincuenta y siete años después el balance del camino al desarrollo de Colombia es bastante pobre. No lo hemos alcanzado aunque muchos mandatarios en su intento vendan medio país para que vengan, exploten, contaminen, se lleven los minerales y nos los vendan –procesados- a precios exorbitados. En este círculo vicioso ellos seguirán siendo ricos y desarrollados. Nosotros pobres, subdesarrollados y contaminados. La historia recordará que el 30 de marzo de 1963 la Nación suscribió con Richmond Petroleum Company, para que explotara níquel en un área de 500 hectáreas del departamento de Córdoba por un término de 30 años. Que en 1979 el Gobierno de Julio César Turbay le dio una concesión a las compañías Conicol S.A y Billington Overseas Ltda. para la extracción de metales a cielo abierto en el Cerro Matoso. Además que el doctor Ernesto Samper amplió el área de concesión para extracción minera, pasando de 545 hectáreas a más de 52 mil localizadas en los municipios de Montelíbano, Puerto Libertador y Planeta Rica en Córdoba. Y por último que el 28 de diciembre de 2012, el presidente Juan Manuel Santos decidió extender el contrato hasta el año 2029 y anunció que “gracias a la experticia de la compañía, el país obtendría mayores beneficios económicos y sociales.” El níquel es un metal duro, blanco-plateado, que tiene propiedades para combinarse con otros metales y formar mezclas llamadas aleaciones. Algunos de los metales con los cuales se combina son el hierro, cobre, cromo y cinc. Estas se usan para fabricar monedas y joyas. Además se usa para fabricar acero inoxidable. Hasta acá no hay problema. El lio está en su extracción, almacenamiento, desecho y transporte. Puede por aire o por las fuentes hídricas llegar en grandes cantidades a los seres humanos y contaminarlos. En todo esto hay, desde luego, tensiones entre BHP Billinton y los trabajadores, extrabajadores, indígenas, nativos y colonos. Además ha habido durante años una serie de protestas, bloqueos y demandas por el medio ambiente, laborales, por enfermedades, por cambios en la jornada laboral. Así mismo la procuraduría a tenido entre ceja y ceja los contratos de esta concesión. Y el senador Jorge Robledo, les respira en la nuca a todos sus movimientos ambientales y laborales. A raíz de esto los extrabajadores han solicitado al gobierno caducar el contrato. Según los afectados el níquel les produce rasquiñas, dermatitis, ojos irritados, abortos, el cáncer, asma, artritis, la invalidez física, los infartos del corazón, niños que nacen con los dedos torcidos. En Estados Unidos la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) recomienda que los niveles de níquel en el agua potable no excedan 0.1 mg por litro. Afirma que para proteger al público de los efectos perjudiciales de sustancias químicas tóxicas, y para encontrar maneras para tratar a personas que han sido afectadas ha determinado que el polvo de níquel de refinerías y el sulsulfuro de níquel son carcinogénicos en seres humanos. Estas clasificaciones fueron basadas en estudios de trabajadores expuestos a níquel y de animales de laboratorio. Así mismo, la OSHA (EE.UU) para proteger a los trabajadores, ha establecido un límite de 1.0 mg de níquel/m3 para níquel metálico y compuestos de níquel en el aire del trabajo durante una jornada máxima de 8 horas diarias, 40 horas a la semana. Según la Agencia para las Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, su División de Toxicología y Ciencias de la Salud Humana de los Estados Unidos, en investigación desarrollada en ese país concluye que una manera para determinar si una sustancia química perjudicará a una persona es averiguar si la sustancia es absorbida, usada y liberada por el cuerpo. El efecto adverso más común de la exposición en seres humanos es una reacción alérgica. La más común es un salpullido en la piel en el área de contacto. Algunos trabajadores expuestos al níquel a través de inhalación pueden sensibilizarse y sufrir ataques de asma. Algunas personas sensibles al níquel reaccionan cuando lo consumen en los alimentos o el agua, o respiran polvo que lo contiene. Algunos trabajadores que tomaron accidentalmente agua de una fuente que contenía 250 ppm de níquel sufrieron dolores de estómago y alteraciones de la sangre (aumento de glóbulos rojos) y los riñones (aumento de proteínas en la orina). Esta concentración de níquel es más de 100,000 veces más alta que la cantidad que se encuentra comúnmente en el agua potable. Se encontró en la investigación que los efectos más graves a la salud por exposición al níquel, por ejemplo bronquitis crónica, disminución de la función pulmonar y cáncer de los pulmones y los senos nasales, han ocurrido en personas que han respirado polvo que contenía compuestos de níquel en el trabajo en refinerías o en plantas de procesamiento. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) ha determinado que algunos compuestos de níquel son carcinogénicos en seres humanos y que el níquel metálico también. En investigación del año 2012 –cuando estaba en pleno furor los problemas de contaminación y salud en Cerro Matoso- realizado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, a través del contrato de consultoría 543 con recursos provenientes del crédito IDS, firmado por el señor presidente Juan Manuel Santos, se hace diagnostico nacional de salud ambiental donde prácticamente se diagnostica todo el país. El Objetivo del informe consistió en “elaborar un diagnóstico en salud ambiental con base en información secundaria disponible acerca de las condiciones ambientales que influyen en el perfil de morbimortalidad de la población colombiana, como base para la formulación de la Política Nacional de Salud Ambiental de acuerdo con en el documento Conpes 3550.” Tuvieron la delicadeza y el tiempo de hacer investigaciones sobre: Residuos peligrosos en Colombia y efectos en la salud. Contaminantes en cuencas y vertientes. Calidad del aire de Colombia con respecto a países de Asia y África. Exposición aguda a sustancias tóxicas. Plomo en agua, suelos y sedimentos. Estudios de cadmio y efectos en la salud. Estudios de cromo y efectos en la salud. Estudios de arsénico y efectos en la salud. Estudios de flúor y efectos en la salud. Estudios en minas de carbón. Calidad del aire en ciudades Colombianas con respecto a ciudades de Norte América y Europa. Como se podrá observar tuvieron tiempo para analizar de todo en esta costosa investigación pero se les olvidó analizar los daños del Níquel en Cerro Matoso. Prácticamente concluyen en el estudio en un cuarto de pagina dedicado a: “Níquel: el caso de Cerro Matoso” que las minas de Níquel a cielo abierto producen daños irreparables en otros países como Noruega e indonesia pero acá en Colombia NO. Basado en este informe, a los pocos días el doctor Juan Manuel Santos les extiende el contrato hasta el 2029. Así es posible llegar a la conclusión que le mintieron al señor presidente. En esta minuciosa investigación no se dieron por enterados que en los cabildos indígenas aledaños a la multinacional minera Cerro Matoso S.A. Los abortos son continuos. Además hay nacimientos de bebés con deformaciones congénitas: labio leporino y piel que se descascara. Mientras entre trabajadores se presenta: cáncer, perforaciones de tabique, dermatitis severa, sordera, asma, trastornos de columna y enfermedades citogenéticas. En la hoja de advertencia que va adherida a los bultos que se exportan, se lee: “El Níquel es un material peligroso, puede producir cáncer, reacciones alérgicas cutáneas, es dañino para los pulmones tras exposición repetida o duradera; no inhalar polvo ni humo.” Por lo tanto puede ser que sea mortal para los habitantes de los países desarrollados, no para los de acá. Para concluir, Rio Noticias Co, portal de Montelíbano publica que estudio de Medicina Legal –solicitado por la Corte Constitucional- concluye que mina de Cerro Matoso sería la causa de problemas de salud de los indígenas de la zona. Lo anterior dentro del litigio jurídico -que inició hace más de cinco años- entre BHP Billinton y moradores de la región aledaños a la mina. Si la Corte falla basada en el resultado de este estudio –que es lo más probable-, la parte demandante podrá estar tranquila. Llegará la justicia.