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lunes, 22 de junio de 2020

La historia está llena pandemias.

Hay una historia que tal vez muchos alguna vez tuvimos conocimiento pero que pocos recordamos. Resulta que García Márquez en Cien Años de Soledad narra que Úrsula había adoptado -para que le ayudaran en los oficios domésticos- Visitación y a Cataure, dos indios que habían llegado desde la alta guajira a Macondo huyendo de una peste de insomnio que azotaba a su tribu wayuú desde hacía varios años. Luego, nos cuenta que años despuésllegó Rebeca -de 12 años- transportada desde Manaure por unos traficantes de pieles. La niña venía contagiada por el virus del insomnio. 

Al cabo de varias semanas toda la familia Buendía-Iguaran y por supuesto todo los habitantes de Macondo se vieron envueltos por el virus que se transmitía por el agua y la comida.  Lo increíble de la historia es que mutó a que se les olvidaban hasta las cosas más básicas y les borraba los recuerdos.Tanto que se vieron en la necesidad de marcar cada cosa de la casa: mesa, silla, olla, cama. También a los animales y hortalizas de la granja: burro, vaca, yuca, ñame. 

Por otra parte, en Ensayo Sobre la Ceguera de José Saramago -también premio Nobel de literatura- noscuenta que un virus que deja a las personas ciegas se apodera poco a poco de la ciudad y luego del mundo. Nos trae una narración en que los ciegos se comportan como fantasmas en un mundo en el queno parecen estar. Obligados a moverse constantemente en busca de comida, sin familiares ni amigos, sin posibilidad de regresar a sus hogares por no saber el camino. Y, nos muestra en detalle cómo el ser humano se va convirtiendo en un animalcomo el mundo se va destruyendo, como todo se siente perdido y que nada se puede hacer.

El historiador Andrés Nadal dijo alguna vez que la peste antonina, ocurrida entre 165-180 conocida también como la plaga de Galeno, ​ porque fue este famoso médico quien la describió, fue una pandemia que afectó al imperio romano llevada por las tropas que regresaban de las guerra pártica de Lucio Vero en Mesopotamia. La pandemia mató a un tercio de la población pues en Roma morían 2000 personas diarias debido a que su población era muy grande y recibían viajeros de todas partes. El mundo de la época estaba conectado por las vías romanas y por sus excelentes puertos. La gente tuvo miedo de salir de sus casasse paralizó el comercio. Casi todas las fuerzas de seguridad de la época, sus legionarios y soldados romanos perecieron por el virusTodos vivían una época de gran angustia.

El mundo antiguo nunca volvió a ser igual después de la pandemia. Pues murió el gobernante máscoherente y honrado de la historia de roma: MarcoAurelioel cual nos advirtió que hay algo peor que la enfermedad que mata también a los animales, aquella que mata la dignidad humana.

¿Cómo creen ustedes que va a ser el mundo después de que pase la actual pandemia?


sábado, 13 de junio de 2020

Decretos durante la Pandemia

Las Constituciones de los diferentes países antes de la segunda guerra mundial eran tenidas prácticamente como una carta. Existían, estaban ahí pero como un adorno.

Con el holocausto ocurrido y posterior juicio de Nuremberg llegan cambios transcendentales para la humanidad: surge la Organización de Naciones Unidas y por el Doctor Hans Kelsen, -el autor de la “teoría pura del derecho”obtenemos el surgimiento de la Corte Constitucional como guardiana, ama y señora de la Constitución.

En ese sentido, diferentes países inmediatamente empezaron a implementar este alto tribunal a su ordenamiento jurídico.

A su vez, a Colombia nos llega sólo hasta 1991, cuando se decide cambio de Constitución que surgió prácticamente sin querer queriendo, pues solo se pensaba en reformarla debido a que por más de 100 años nos había mantenido al menos unidos la anterior constitución.

Hoy algunos expertos y lógicamente abogados constitucionalistas afirman que el decreto emitido por el Gobierno sobre la emergencia económicacontiene vicios que afectan su constitucionalidad y se refieren a medidas insuficientes, ineficaces y a la conexidadEste último, quiere decir que un decreto que se expide al amparo de las medidas económicas debe tener una relación directa con las causas que motivaron esa emergencia como en este caso con la pandemia del covid-19Afirman que la caída del precio del petróleo y la subida del valor del dólar son los verdaderos problemas que tiene el gobierno yvenían ocurriendo antes del coronavirus. 

Aunque no podemos desconocer el grandísimo gasto social que el Gobierno le toca hacer para ayudar a los estratos más bajos, no  permitir que la economía y la salud colapsen y que los colombianos no aguanten hambre; en nuestra economía el valor del dólar y el precio del barril de petróleo son los que lo nivelanPor lo tanto, la baja de los recursos del Estado por estas dos causas agrava la crisis por el coronavirus

De todas maneras con relación a decretos por emergencias emitidos desde la presidencia de larepública es preocupante porque el poder ejecutivo adquiere facultades de legislar directamente sin tener en cuenta al poder legislativo.

Pero, hoy nuestro Congreso prácticamente se encuentra disuelto debido a que cada uno anda por su lado con la apreciación popular que fueron los primeros en salir corriendo a protegerse del virus. 

Mientras tanto, cuando la Corte Constitucional entraa hacer los controles anteriores o posteriores a los decretos emitidos por el Ejecutivo no ocurre en estecontrol algo muy importante que debe ocurrir en una democracia como cuando legisla el Congresoel derecho a la oposición a manifestarse con relación asu posición a las medidas. 

Sin desmeritar el excelente trabajo de nuestra Corte Constitucional lo que debemos hacer todos los colombianos es solicitarle al Congreso que regrese a legislar así sea en forma virtualquno dejemos solo al Ejecutivo ejerciendo esta labor porque cuando a un poder se le otorgan todas esas facultades, primero, rompe el equilibrio de poderes y segundo, estamos a puertas de que llegue el autoritarismoPor esta razón todo el poder legislativo dando oportunidad a la oposición de manifestarse debe estar legislando así sea en forma virtual. Que no nos abandonen en este momento tan crucial porque no podemos desconocer que los congresistas son los representantes del puebloelegidos por voto popular para que nos representen allá en las altas esferas del poder

En síntesis, todos: el gobierno, el estado, el país, la nación debemos hoy estar preocupados en cómo vamos a reactivar la economía durante y después del covid-19 debido a que los decretos del poder ejecutivo pueden ser viables mientras haya dinero. 

Para concluir, aunque nuestra Corte Constitucional siempre ha estado en las más difíciles decisiones como guardiana de la Constitución, esta vez considero que ni el congreso ni el pueblo debendejarla sola en este control al poder Ejecutivo.

lunes, 4 de mayo de 2020

La humanidad merece respeto

En medio del dolor, la incertidumbre y la impotencia que sentimos hoy los terrícolas no deja de llamar la atención la cantidad de noticias que llegan con relación a que la China científica desde hace años viene experimentando con el virus en cuestión.

Tanto que se afirma desde Italia que los estadounidenses lo sabían y apoyaban. Considero que si este virus es un aporte con dolo o culpa de los chinos, deben asumir su responsabilidad. Creo muy firmemente que con la humanidad no se juega. La raza humana merece respeto.
Ahora que estamos en este problema que más bien parece una pesadilla; indudablemente, solo se nota descoordinación a nivel internacional donde cada presidente o primer ministro toma las decisiones que más crea conveniente: México, Brasil, Ecuador y USA son el ejemplo de líderes tercos.

De hecho, la solidaridad mundial es poca. Esto último podría marcar la diferencia y rapidez con que podríamos salir de esta encrucijada. Entre tanto, de manera más osada la ONU debería tomar el toro por los cachos. O, coordinar un orden mundial. Cómo se va a atacar el virus, es decir, debe ser el comando central de las estrategias a implementar para combatir al enemigo común de la humanidad.

Es urgente plantear frentes donde uno de los más urgentes sea la asistencia a los países pobres, esos que macroeconomicamente viven del día a día como el nuestro.

Bajo el anterior enfoque, la OEA que son las Naciones Unidas en América; no es una rama o una institución de ella: es la ONU en el continente; debe empezar a ser el director de orquesta en esta crisis facilitando el apoyo a los científicos y la compra de equipos médicos esenciales. Tratar que el perjuicio económico sea el menos posible con medidas de protección del comercio latinoamericano.

Igualmente, cada Estado proteger la banca central y el sistema financiero para que estos a la vez protejan a los comerciantes e industriales que son los que producen y crean empleo. En segundo lugar, girar los recursos necesarios a la ciencia por medio de sus ministerios para que los científicos puedan investigar; dar prioridad al sistema de salud para que no vaya a colapsar. Claro que hoy la Organización de Estados Americanos tiene un tremendo chicharrón con eso de los gringos queriendo ser los mandamás de la esfera buscando guerra en nuestras propias narices. Mientras tanto, con el coronavirus expandiéndose por el planeta podríamos declararlo enemigo común. Así las cosas, el Fondo Monetario Internacional debe aportar fondos para las investigaciones. Es decir, hoy hay que darle prioridad a los científicos. No es una guerra pero nos queda fácil imaginarla; no destruye edificios ni aeropuertos ni vías pero sí vidas humanas. Y, la única forma de derrotarlo es declararle la guerra: toda la raza humana contra el Covid19.
Un gran desafío se avecina para Colombia; todo apunta a que los estadounidenses se van meter a la verraca a Venezuela. Una guerra se sabe cómo o porqué empieza pero nunca cómo termina. El mejor ejemplo es Siria. Además, el precio del crudo de petróleo nos amenaza con llevarnos a la banca rota pues nuestro país sufre hace muchos años una enfermedad holandesa que sus políticos se niegan a reconocer y en vez de emigrar a otro tipo de economía mejor se sientan a esperar que el precio suba.

Por supuesto que como país pobre que orgullosamente pertenece al club de los países ricos: la OCDE; dependemos de que los extranjeros inviertan en nuestro territorio, que nos compren nuestros productos y que vengan como turistas. Pero esta crisis viral afecta estas formas económicas que nos podrían dar la mano en esta incertidumbre.
Cómo creo firmemente que la solidaridad no es dar de lo nos sobra, se nos presenta la oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos de que estamos hechos, que no es una frase de cajón entre los seres humanos, debemos evitar que presidentes de algunas naciones envíen a su gente a la calle con el cuento de salvar la economía haciendo caso omiso a las directrices de los organismos sanitarios mostrando un egoísmo y desconocimiento de lo fatal del virus porque solo unidos solidariamente salimos de esta.

En síntesis, el encierro -una de las estrategias- en nuestro país no deja de ser un tormento para más de la mitad de los colombianos por razones apenas lógicas: En Colombia con el cuento de país en desarrollo muchos de sus habitantes viven del día a día pues sobreviven con la economía informal y no tienen más remedio que salir de sus hogares al rebusque de la comida diaria. Y con el mismo cuento proliferan políticos corruptos que se han robado el presupuesto de los proyectos del agua. Quiere decir que lavarse las manos, otro de los principales frenos al virus no es posible pues no disponen de agua potable. Para concluir, claro que el régimen chino no respeta la propiedad industrial, la propiedad intelectual ni a sus propios nativos; que le va importar experimentar a ser dioses.

Polos opuestos

Más allá de lo que dicen con relación al cambio extremo que vamos a tener cuando todo esto termine y aunque son muy buenas propuestas creo seremos los mismos con las mismas. Tal vez menos pero de tales intenciones al cabo de unos días no nos acordaremos. Lo cierto es que unos políticos en una encrucijada entre salvar vidas o incentivar la economía tratan de detener la pandemia decidiendo encierros masivos o aislamiento de sus gobernados. Otros, seguir como si nada decidiéndose por la economía. A su vez, recurren a los científicos y a los economistas. Más allá de la buena voluntad de políticos, economistas y científicos; desde el preámbulo de nuestra Constitución se nos asegura que esta surge con el fin de fortalecer la unidad de la Nación, asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz. Asimismo en ella se protege la libertad económica y la iniciativa privada articulada con las políticas sociales y económicas del Estado a través de los planes de desarrollo estimulando la competitividad y la productividad de la nación. De ahí que con el confinamiento no podemos desconocer que la mayoría de las empresas en colombia son mypimes que a medida que se alargue se van agotando los recursos y ahorros de los empresarios dando origen a despidos masivos sin prever que se podrían venir grandes tensiones sociales. Basta darse una ojeada por el último informe de la ONU donde se nos informa que el 2020 está a punto de perderse en vidas y económicamente. Que la crisis aún no se puede determinar ni cuantificar y que para la solución se podría recurrir a recursos equivalentes al 10% del PMB. Se podría traducir en que las empresas y los bancos destinen el 10% de las utilidades y el gobierno el 10% del PIB para mitigar y salir de la crisis lo más pronto posible pero contando conque pare la pandemia. En medio de la pandemia, no es un secreto que la propagación del coronavirus frenará brutalmente la economía mundial. Su crecimiento -PMB- no superará el 2,4% este año yéndonos muy bien. Pero, si las cosas fueran a peor y hubiera una epidemia sostenida en el tiempo golpeando también a otras naciones de Asia, proliferé en Europa y maltrate a América, el crecimiento mundial podría caer al 1,4%. Sin embargo, si las cosas comienzan a mejorar desde la mitad del 2020, aparecen las vacunas y el encierro da resultado; el crecimiento mundial debería recuperarse en 2021 al 3,3%. Refiriéndonos a Colombia habría la posibilidad que su crecimiento -PIB- en 2020 cierre con crecimiento cero o en el peor de los casos negativo. Dejando de lado a los científicos, los economistas se preguntan sobre cuáles serían los medios, opciones y los mecanismos de acción privada y pública para contener o salir de esta crisis económica. A renglón seguido advierten que se debe empezar con aplicar medidas de apoyo a las empresas y a los hogares. Al perecer, brota una intersección entre científicos y economistas: quédate en casa pero consume, paga deudas, servicios, compra e incentiva -mientras puedas- a la economía. Mientras tanto, por ahora quedarnos en casa hasta que nuestros líderes políticos mantengan el confinamiento. Luego, entregar inmediatamente ayudas económicas al sistema de salud; a los campesinos mantenerlos en sus parcelas cultivando y girarles incentivos económicos, fomentar y mantener el transporte terrestre de camioneros para que transporten los productos agrícolas a los diferentes municipios, que el Congreso pueda legislar en forma virtual, mantener a los estudiantes colombianos en casa para evitar el contagio, fomentar el comercio virtual. Y, así como los empresarios pagan los salarios, nosotros pagar las deudas y cuando salgamos, fomentar el cooperativismo. En síntesis, como en el juego de la perinola recomendar que todos ponemos para salir adelante como se pueda. No podemos permitir que se apague la economía y que como un gran agujero negro nos arrastre, nos absorba y no deje salir la luz ni la esperanza. No podemos desconocer que además del virus, la humanidad pende de otro hilo y es económico. Para concluir, cuando las crisis son a largo plazo y pronunciadas, considero que los estragos son en el momento y se mantienen por años. Igualmente, creo que por los economistas estaríamos todos en la calle y por los científicos estaríamos aislados. Dos polos opuestos. Entonces, a quien hacerle caso: ¿a los economistas o a los científicos?